Conoce cómo KalyxX, el dispositivo tecnológico patentado por la empresa suiza Swiss Aqua Technologies, revoluciona el cuidado del agua en tu hogar al prevenir y eliminar el sarro definitivamente
La ciencia aplicada al cuidado del hogar
Durante años, las soluciones contra el sarro se redujeron a sistemas tradicionales como los ablandadores con sal, los filtros químicos o los dispositivos magnéticos.
En la mayoría de los casos, estos métodos implican un mantenimiento frecuente, consumo de electricidad o generación de residuos. Frente a este escenario, la tecnología suiza TGP® (Turbulent Galvanic Polarization), desarrollada por Swiss Aqua Technologies, representa un nuevo estándar en la protección contra el sarro.
A diferencia de los métodos que intentan eliminar los minerales del agua, KalyxX actúa sobre su comportamiento. El agua pasa por una turbina compuesta por dos materiales conductivos que generan una corriente galvánica y un flujo turbulento. Esta combinación provoca un cambio físico en la forma en que se cristalizan los minerales como el calcio y el magnesio. En lugar de adherirse como calcita —la forma dura que forma incrustaciones— se transforman en aragonita, una forma más blanda y estable que no se pega a las superficies.
Este proceso se produce sin modificar la composición química del agua. No hay consumo eléctrico, ni uso de sales, ni necesidad de productos adicionales. KalyxX funciona desde el primer día, y su vida útil supera los 10 años sin mantenimiento.
Las pruebas de laboratorio y ensayos hidráulicos avalan su funcionamiento. El sistema TGP® cuenta con certificaciones internacionales como WRAS (Reino Unido), IAPMO (EE. UU.), TSU y NRL (National Reference Laboratory), que validan su seguridad para el contacto con agua potable y su eficiencia en la prevención de incrustaciones. Además, el fabricante de esta tecnología, SAT Technologies, opera bajo normas ISO 9001, lo que asegura altos estándares de calidad en su proceso de fabricación.
KalyxX está disponible en diferentes modelos para responder a distintos contextos de uso. Desde viviendas unifamiliares hasta industrias o sistemas de riego, todos los dispositivos comparten los mismos principios: ofrecer una solución real al sarro, sin mantenimiento y sin alterar la calidad del agua.